Uno de los estudios más utilizados en la medicina moderna es el ultrasonido, el cual permite tomar fotografías de los órganos internos del cuerpo sin la necesidad de abrir. Es utilizado para saber el origen de la hinchazón o infección de los órganos y estructuras del cuerpo humano, o para llevar un control del bebé en una mujer embarazada, analizar el cerebro y las caderas de los niños pequeños, evaluar las condiciones del corazón, guiar biopsias, etc.


El ultrasonido es un estudio seguro, indoloro y que no utiliza radiación. Produce las imágenes del interior del organismo utilizando ondas de radio, estas imágenes llamadas de exploración o ecografías, son resultado de la exposición del cuerpo a ondas acústicas de alta frecuencia que viajan a través de un gel que se aplica sobre la piel. Una sonda recoge los sonidos que rebotan y los manda a una computadora que crea una imagen con ellos.  El ultrasonido tridimensional (3-D) transforma los datos de ondas acústicas en imágenes 3-D.


En realidad, para hacerlo no requiere de una preparación especial, solo hay que evitar usar joyas, presentarse en ayunas y usar ropa cómoda.