La urografía es un examen radiográfico de contraste, que consiste en la realización de radiografías seriadas para ilustrar el paso de contraste previamente administrado por vía intravenosa.​ El contraste permite la exploración y el estudio de diversas secciones de las vías urinarias y detectar alteraciones en la secreción urinaria, desde el parénquima renal hasta la vejiga.


Se utiliza habitualmente como complemento del estudio urográfico cuando se sospecha que existen problemas en vías urinarias. Es conveniente que el paciente se encuentre en ayunas antes de la prueba y requiere un control hemodinámico durante la misma.


El estudio se basa en visualizar la excreción renal con el paso de los medios de contraste yodados que logran oscurecer la orina y, por tanto, hacer visibles las cavidades naturales de las vías urinarias: los conductos colectores del riñón, uréter y vejiga urinaria. La urografía permite la exploración morfológica y funcional de estos.

  • Morfología, ya que proporciona una imagen fiel de los riñones y de la vía excretora;
  • Funcional, ya que ofrece información precisa sobre la depuración de los riñones.